Toda la galería posible de aberraciones ha encontrado la Guardia Civil en las 49 comunidades paidófilas localizadas que alojaban miles de vídeos y fotografías de menores.
En una operación denominada «Patio» han sido detenidos nueve pederastas en Málaga (dos), Cádiz, Castellón, Barcelona (dos), Tarragona, Alicante y Madrid.
Uno de los detenidos defendía sus inclinaciones sexuales como algo legítimo y las comparaba con la homosexualidad. «Cuando pase un tiempo nos respetarán y reconocerán como ha ocurrido con los homosexuales, que antes eran perseguidos y ahora están aceptados socialmente», sostenía. Fuerte, ¿no?
viernes, 28 de enero de 2005
¡Vaya lío que se ha organizado con las palabras del Papa!
- Durante unos días muchos políticos se sintieron con autoridad para criticar, ridiculizar, atacar, etc. al Papa y los obispos por la actitud de la Iglesia ante el preservativo. Algunos incluso -Bono y otros- se consideraron competentes para decir qué es "deTrento" y qué es "del Vaticano II"... ya me gustaría a mi poder hacerles un examen para ver qué saben de los Concilios...
- Días después, el Papa lee un discurso sobre la situación de la Iglesia en España. Ahora ya no cuenta la libertad de expresión, y el Gobierno se rasga las vestiduras, llaman al Nuncio, etc. Yo te puedo criticar todo lo que quiera, pero si tú te mueves se produce un conflicto diplomático. Pero... ¿se han leido el dicurso?, porque parece que siguen con la política del Quijote: yo mismo monto los molinos de viento, digo que son gigantes y arremeto contra ellos.
- De hecho, el portavoz del Vaticano eso es lo que ha dicho: que se lean las palabras del Papa.
- Grotesco por parte del Gobierno si fuese un simple error, pero me temo que forma parte de la táctica de acoso y derribo a la Iglesia que una parte del PSOE está llevando a cabo. Acusación, por cierto, el Papa no ha hecho, pero que yo sí me permito hacer.
- Días después, el Papa lee un discurso sobre la situación de la Iglesia en España. Ahora ya no cuenta la libertad de expresión, y el Gobierno se rasga las vestiduras, llaman al Nuncio, etc. Yo te puedo criticar todo lo que quiera, pero si tú te mueves se produce un conflicto diplomático. Pero... ¿se han leido el dicurso?, porque parece que siguen con la política del Quijote: yo mismo monto los molinos de viento, digo que son gigantes y arremeto contra ellos.
- De hecho, el portavoz del Vaticano eso es lo que ha dicho: que se lean las palabras del Papa.
- Grotesco por parte del Gobierno si fuese un simple error, pero me temo que forma parte de la táctica de acoso y derribo a la Iglesia que una parte del PSOE está llevando a cabo. Acusación, por cierto, el Papa no ha hecho, pero que yo sí me permito hacer.
jueves, 27 de enero de 2005
Ojo, que os puede crecer la nariz...
Tanto Zapatero, como sus ministros insisten: el 14 de marzo la ciudadanía respaldó nuestro programa electoral. Y utilizan ese argumento sobre todo para las reformas relativas a cuestiones de hondo contenido moral: matrimonios de homosexuales, eutanasia, divorcio, etc.
Ahora con ocasión de las palabras del Papa se escudan en el mismo argumento.
Sr. Zapatero, ¿verdad que, aunque usted emplee ese argumento, al menos no se lo cree? porque estoy seguro de que no es tan ingenuo como para pensar que la ciudadanía apoyó su programa... y que es perfectamente consciente que en esas elecciones la gente no votó "a favor" de su programa, sino que lo hizo "contra" una actitud, una forma de actuar del anterior gobierno.
Ahora con ocasión de las palabras del Papa se escudan en el mismo argumento.
Sr. Zapatero, ¿verdad que, aunque usted emplee ese argumento, al menos no se lo cree? porque estoy seguro de que no es tan ingenuo como para pensar que la ciudadanía apoyó su programa... y que es perfectamente consciente que en esas elecciones la gente no votó "a favor" de su programa, sino que lo hizo "contra" una actitud, una forma de actuar del anterior gobierno.
miércoles, 26 de enero de 2005
¿Qué es la política?
Es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados (Groucho Marx).
lunes, 24 de enero de 2005
Cómo puedes poner comentarios
Si intentas escribir algún comentario en este blog, la primera impresión es que exige que te registres, pero no es así, basta con que primero "cliques" en Comentarios, al final del Post que quieres comentar; y en la página que aparece, cuelves a "clicar" en el hipervínculo que dice Or Post Anonymously y podrás poner tus comentarios. ¡Animo!
viernes, 21 de enero de 2005
Un titular engañoso: Un nuevo estudio cifra en el 95% la eficacia del condón contra el SIDA
Tras la polémica de días atras, hoy se descuelga El Correo con este titular: "Un nuevo estudio cifra en el 95% la eficacia del condón contra el SIDA". Pienso que es un titular engañoso. Trataré de explicarme:
a) El titular dice que la "eficacia" es del 95%. En el artículo se distingue entre "eficacia" y "eficiencia". La "eficacia" se refiere a unas condiciones "ideales". Los de ciencias sabemos que esas condiciones "ideales" no existen en la realidad, así que el dato del titular no me sirve para nada, más bien engaña.
b) Olvidémonos por tanto de la eficacia -pura teoría- y veamos que dice el artículo de la "eficiencia". Se refiere a eficiencia "cuando los condones masculinos se usan correcta y consistentemente". En ese caso, la cifra es del 80-95%. ¿Me están diciendo que si se usan correcta y consistentemente, los condones fallan entre un 20% y un 5% de los casos? Preocupante me parece un abanico tan amplio de precisión (del 5 al 20%); y más precupante aún ese 20% de veces que falla...
c) Pero todavía hay truco. Ese dato es si "se usan correcta y consistentemente"-, pero para conocer la eficiencia real, me tendrían que dar otro dato más: de cada 100 veces que se usa el condón, ¿en cuántas se usa "correcta y consistentemente"? Porque si resultase -no lo sé, no tengo datos- que por falta de información, por ser un manazas, por apresuramiento, o por cualquier motivo, en un 20% de los casos no se llega a usar según el manual... resultaría que estaríamos hablando de una eficacia del 80%*80% = 64%. Es decir: ¡que falla en el 36% de los casos.
A ese porcentaje de fallos habría que sumar otra cifra difícil de calcular pero real. Las campañas en favor del uso del condón, su reparto en centros docentes, etc. trivializan las relaciones sexuales, e incluso las fomentan, pues un/a adolescente puede llegar a pensar que es raro/a si no se acuesta con alguien. Si no se dan resortes morales a las personas y si se les transmite que el sexo es un juego divertido... ¡vete después a pedirles, en el momento en que las hormonas están a cien por hora, que tengan la sangre fría para usar el preservativo...!
En resumen: podrás estar o no de acuerdo pero ¿no es razonable aceptar también la postura del que piensa que las campañas para fomentar el uso del preservativo son ineficaces (salvo para las empresas de preservativos) e incluso contraproducentes?
O sea: que es un tema moralmente rechazable, pero también de muy dudosa efectividad desde el punto de vista puramente técnico.
a) El titular dice que la "eficacia" es del 95%. En el artículo se distingue entre "eficacia" y "eficiencia". La "eficacia" se refiere a unas condiciones "ideales". Los de ciencias sabemos que esas condiciones "ideales" no existen en la realidad, así que el dato del titular no me sirve para nada, más bien engaña.
b) Olvidémonos por tanto de la eficacia -pura teoría- y veamos que dice el artículo de la "eficiencia". Se refiere a eficiencia "cuando los condones masculinos se usan correcta y consistentemente". En ese caso, la cifra es del 80-95%. ¿Me están diciendo que si se usan correcta y consistentemente, los condones fallan entre un 20% y un 5% de los casos? Preocupante me parece un abanico tan amplio de precisión (del 5 al 20%); y más precupante aún ese 20% de veces que falla...
c) Pero todavía hay truco. Ese dato es si "se usan correcta y consistentemente"-, pero para conocer la eficiencia real, me tendrían que dar otro dato más: de cada 100 veces que se usa el condón, ¿en cuántas se usa "correcta y consistentemente"? Porque si resultase -no lo sé, no tengo datos- que por falta de información, por ser un manazas, por apresuramiento, o por cualquier motivo, en un 20% de los casos no se llega a usar según el manual... resultaría que estaríamos hablando de una eficacia del 80%*80% = 64%. Es decir: ¡que falla en el 36% de los casos.
A ese porcentaje de fallos habría que sumar otra cifra difícil de calcular pero real. Las campañas en favor del uso del condón, su reparto en centros docentes, etc. trivializan las relaciones sexuales, e incluso las fomentan, pues un/a adolescente puede llegar a pensar que es raro/a si no se acuesta con alguien. Si no se dan resortes morales a las personas y si se les transmite que el sexo es un juego divertido... ¡vete después a pedirles, en el momento en que las hormonas están a cien por hora, que tengan la sangre fría para usar el preservativo...!
En resumen: podrás estar o no de acuerdo pero ¿no es razonable aceptar también la postura del que piensa que las campañas para fomentar el uso del preservativo son ineficaces (salvo para las empresas de preservativos) e incluso contraproducentes?
O sea: que es un tema moralmente rechazable, pero también de muy dudosa efectividad desde el punto de vista puramente técnico.
Seguimos con la iglesia y el condón
Esto no es mío (¡ya me gustaría a mi escribir así!) es de Cristina López Schlichting. Me ha parecido muy bueno y por eso lo posteo... (¡toma verbo!) pelin resumido y subrayando un par de cosas:
Cuando la ministra de Sanidad dijo que la Iglesia era un estorbo en la lucha contra el sida a muchos se nos revolvieron las entrañas. Porque si alguien está atendiendo a los enfermos de sida en el mundo, desde África hasta el Bronx, es la Iglesia. Los católicos estamos hartos de que no se nos reconozca el bien que hacemos y, además, de que se nos identifique con la caverna.
Parece que cuando especificamos que el condón no garantiza al 100 por 100 la seguridad frente a las enfermedades de transmisión sexual nos inventamos algo. ¿Pero acaso no están los hospitales llenos de mujeres que piden la píldora del día de después porque se les ha roto el preservativo? Por eso Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal Española, cogió el portafolios y se fue a ver a Elena Salgado, con el informe de la revista médica «The Lancet» de noviembre de 2004. Porque en la publicación –que es considerada el altar de la investigación internacional– los científicos coinciden con la Iglesia en el juicio sobre las políticas de prevención de la transmisión por vía sexual de la enfermedad. «Lancet» explica que la única forma infalible de no coger el sida es la abstención; que una segunda manera (menos segura, y esto lo apunto yo, porque sé que mucha gente vive con parejas infieles y ni lo sospecha) es la fidelidad; y que la tercera –reservada lógicamente para quienes quieran asumir cierto riesgo de contagio– es el preservativo. Señores, no me parece tan difícil de entender.
La Iglesia está harta de repetir que el condón no es totalmente seguro ¡pero es que la ciencia dice lo mismo! Las campañas del «póntelo, pónselo» no solamente enseñan a los promiscuos a reducir el riesgo –que está muy bien para evitar muertes–, sino que están incitando a los que no lo son (adolescentes, por ejemplo) a creer que el condón es «sexo seguro» y a delegar la responsabilidad sexual en una goma. (...). De no haberse producido tan lamentable espectáculo, Iglesia y Estado podrían haber emprendido un camino común contra el sida que hubiese redundado en bien de todos, sobre todo de quienes se contagiarán en los próximos días, semanas y meses cuando un preservativo se rompa, se deslice o se desplace fuera de su sitio ¿Y quién abrazará al seropositivo cuando el análisis confirme sus peores sospechas? En un alto porcentaje de casos, un católico. Es lamentable que, al menos en España, sólo la Iglesia sea capaz de decir en alto: cuidado, el condón no es la panacea.
Cuando la ministra de Sanidad dijo que la Iglesia era un estorbo en la lucha contra el sida a muchos se nos revolvieron las entrañas. Porque si alguien está atendiendo a los enfermos de sida en el mundo, desde África hasta el Bronx, es la Iglesia. Los católicos estamos hartos de que no se nos reconozca el bien que hacemos y, además, de que se nos identifique con la caverna.
Parece que cuando especificamos que el condón no garantiza al 100 por 100 la seguridad frente a las enfermedades de transmisión sexual nos inventamos algo. ¿Pero acaso no están los hospitales llenos de mujeres que piden la píldora del día de después porque se les ha roto el preservativo? Por eso Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal Española, cogió el portafolios y se fue a ver a Elena Salgado, con el informe de la revista médica «The Lancet» de noviembre de 2004. Porque en la publicación –que es considerada el altar de la investigación internacional– los científicos coinciden con la Iglesia en el juicio sobre las políticas de prevención de la transmisión por vía sexual de la enfermedad. «Lancet» explica que la única forma infalible de no coger el sida es la abstención; que una segunda manera (menos segura, y esto lo apunto yo, porque sé que mucha gente vive con parejas infieles y ni lo sospecha) es la fidelidad; y que la tercera –reservada lógicamente para quienes quieran asumir cierto riesgo de contagio– es el preservativo. Señores, no me parece tan difícil de entender.
La Iglesia está harta de repetir que el condón no es totalmente seguro ¡pero es que la ciencia dice lo mismo! Las campañas del «póntelo, pónselo» no solamente enseñan a los promiscuos a reducir el riesgo –que está muy bien para evitar muertes–, sino que están incitando a los que no lo son (adolescentes, por ejemplo) a creer que el condón es «sexo seguro» y a delegar la responsabilidad sexual en una goma. (...). De no haberse producido tan lamentable espectáculo, Iglesia y Estado podrían haber emprendido un camino común contra el sida que hubiese redundado en bien de todos, sobre todo de quienes se contagiarán en los próximos días, semanas y meses cuando un preservativo se rompa, se deslice o se desplace fuera de su sitio ¿Y quién abrazará al seropositivo cuando el análisis confirme sus peores sospechas? En un alto porcentaje de casos, un católico. Es lamentable que, al menos en España, sólo la Iglesia sea capaz de decir en alto: cuidado, el condón no es la panacea.
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